Inteligencia emocional

06.09.2012 23:30

El propósito de este artículo es mostrar la importancia del concepto de Inteligencia emocional en las relaciones sociales, como un referente clave a la hora de comunicarnos.  Este se basa en la capacidad de controlar las emociones y sentimientos de uno mismo y de los demás.  La inteligencia emocional requiere de una serie de habilidades sociales y rasgos de la personalidad que permiten al ser humano relacionarse de forma apropiada con los otros, incluyendo la capacidad de resolver problemas, autonomía, capacidad de adaptación, simpatía, amabilidad, respeto, entre otros. 

Surge como termino en el año de 1990 por profesores de la Universidad de Harvard y de la New Hampshire, pero adquiere mayor auge en 1995 con Daniel Goleman, quien convierte el tema en un best-seller. 

La inteligencia emocional permitió asumir dentro de las organizaciones empresariales otros tipos de inteligencia diferentes a la admitida tradicionalmente, reconociendo que no sólo un coeficiente intelectual alto podía permitir el éxito de una persona, sino que también dependía de otros elementos como la capacidad de controlar las emociones, habilidades sociales, conciencia de sí mismo, la empatía o la motivación.  Así fue como las organizaciones empresariales dieron un salto mayor en los últimos años, dando relevancia al tema cuando se trataba de contratar y mantener a los empleados, afirmando que a más nivel de inteligencia emocional mejor capacidad para trabajar en equipo, generar nuevas ideas y asumir riesgos, mientras que a menor nivel se evidenciaba en los profesionales incapacidad de afrontar cambios, resultando ser tóxicos para la organización (Goleman, 1998)

La inteligencia emocional no se debe quedar sólo en el plano de lo laboral, sino en todos los espacios de interacción cotidiana; como la familia, la escuela, nuestros espacios sociales, con nuestra pareja etc. Ya que si establecemos como habito la inteligencia emocional en la construcción de nuestras relaciones podremos tener mejores niveles de comunicación, mayor conciencia sobre nuestras emociones, mejor percepción y expresión emocional, control de los impulsos y pensamientos negativos, más optimismo, elevación de autoestima y una mejor motivación.

 

 

Autora: Claudia Milena Pabón Echeverry

 

BIBLIOGRAFÍA

  • Goleman, D. 1995. Inteligencia Emocional.  Editorial Kairos. Barcelona
  • Goleman, D. 1998. La Práctica de la Inteligencia Emocional.  Editorial Kairos. Barcelona

 

 

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